

Barbarita Tobías De Cuevas, nacida el 4 de diciembre de 1929 en Cerritos, San Luis Potosí, México, partió de este mundo el 25 de julio de 2026 en Westminster, California. Fue esposa de Jesús Cuevas Sifuentes, y dedicó su vida al trabajo agrícola y a su hogar, siendo una mujer trabajadora, amorosa y dedicada a su familia.
Como familia, lo que más recordaremos de nuestra querida mamá y abuelita será el inmenso amor que nos brindó cada día de su vida. Su jardín y sus árboles frutales reflejaban quién era ella: una mujer paciente, dedicada y llena de amor, que cuidaba de todo y de todos con ternura. Nada le daba más alegría que reunir a su familia, compartir los alimentos, las risas y esos momentos que hoy atesoramos profundamente en nuestros corazones.
Fue una mujer de gran fortaleza, de fe inquebrantable y con un sentido del humor que iluminaba cualquier lugar. Su risa era contagiosa y su alegría hacía sentir en casa a todos los que la rodeaban. Vivió con honestidad y con un corazón generoso, siempre dispuesta a dar sin esperar nada a cambio. Con su ejemplo nos enseñó el verdadero significado del amor, el sacrificio, la bondad y la importancia de mantener a Dios y a la familia en el centro de nuestras vidas.
Aunque hoy sentimos profundamente su ausencia, encontramos consuelo al saber que su amor, sus enseñanzas y los recuerdos que compartimos vivirán para siempre en nosotros. Siempre será el corazón de nuestra familia, y su legado de fe, amor, fortaleza y generosidad seguirá guiando nuestras vidas y las de las generaciones que vienen.
Nuestra mamá y abuelita encontraba alegría en las cosas más sencillas de la vida. Le encantaba cuidar su jardín y sus árboles frutales, jugar lotería, ir al casino, visitar a su familia en México y, sobre todo, pasar tiempo con sus hijos, nietos y seres queridos. Nada la hacía más feliz que reunir a toda la familia para celebrar cumpleaños, días festivos y las comidas de los domingos, disfrutando de sus inolvidables tacos potosinos, tamales y gorditas, todos preparados a mano con el mismo cariño y dedicación que ponía en todo lo que hacía.
Barbarita fue una mujer amorosa, protectora, generosa y fuerte. Su vida estuvo marcada por el amor incondicional que siempre brindó a quienes la rodeaban y por la profunda fe que sostuvo a nuestra familia a lo largo de los años.
Fue precedida en la muerte por su padre, Cesario Tobías; su madre, Antonia Torres; su esposo, Jesús Cuevas Sifuentes; sus hijas, Virginia González y Eudelia Cuevas; y su nieta, Krista Cuevas.
Le sobreviven sus hijos Jesús, Jr., María Luisa, José Abel, José Noel y Martha Patricia; 22 nietos, 24 bisnietos y 3 tataranietos, quienes continuarán llevando su amor y su legado en sus corazones.
Su recuerdo vivirá para siempre en cada historia, cada sonrisa, cada reunión familiar y en cada enseñanza que nos dejó. Para todos los que tuvimos la bendición de conocerla y amarla, Barbarita siempre será nuestra querida mamá, abuelita y el corazón de nuestra familia.
Los servicios funerarios se llevarán a cabo de la siguiente manera:
La velación se realizará el jueves 13 de agosto de 2026, de 5:00 p. m. a 8:00 p. m., en la capilla principal de Westminster Memorial Park.
La misa se celebrará el viernes 14 de agosto de 2026 a las 10:00 a. m. en Blessed Sacrament Catholic Church, ubicada en 14072 Olive St., Westminster, CA 92683. Después de la misa se llevará a cabo el servicio de sepultura en Good Shepherd Catholic Cemetery, ubicado en 8301 Talbert Ave., Huntington Beach, CA 92683.
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v.1.18.0