

Ana was born in Lima, Peru, as Ana Clorinda Rios Rivas, the daughter of Dr. Rodolfo Rios Padilla and Carmela Rivas Castillo.
A resilient and determined woman, Ana built a life defined by strength, generosity, and deep devotion to her family. Widowed twice, she faced life’s challenges with courage and grace, always putting those she loved first. She was a generous supporter of others in times of need and a fiercely loving “mama bear” to family and friends near and far.
In Lima, Ana worked as an executive assistant in the newspaper industry as a divorced mother of two, at a time when divorce carried stigma and required extraordinary resilience. There, she met the first love of her life, Stephen Dwight Morrow. Together, they welcomed a third child and, in 1981, moved as a family to Lakewood, Colorado to begin a new chapter. After Stephen’s sudden passing seven years later, Ana once again demonstrated her strength and independence by taking over his real estate business, winding it down, and investing in properties of her own to support her family.
She later met the second love of her life, John Rollins Henry, with whom she shared many years of companionship and partnership until his passing in September 2022.
Over 46 years in Lakewood, Ana became a vibrant and influential member of the local Peruvian and Latin American community. She served for many years as president of Club Perú of Denver and played a key role in advocating for and helping establish a Peruvian Consulate office in Denver, which opened in 2001. Her passion for culture, community, and connection left a lasting impact. Ana was also a member of the Hermandad del Señor de los Milagros, a religious association that maintains and spreads devotion to the Lord of Miracles, a central Peruvian tradition. She was also a member of Mi Casa Perú Colorado, a nonprofit that promotes Peruvian culture and supports immigrants.
Ana is survived by her three children: Ana Payne (Chris) of Cape Coral, Florida; Carla Bielich (Osvaldo) of Littleton, Colorado; and Stephen Morrow (Jennifer) of Pittsburgh, Pennsylvania. She is also survived by her sister, Olga Rios Rivas de Corcuera of Lima, Perú.
She leaves behind a loving legacy through her grandchildren: Perry and Everett Morrow, AnaMaria and Joseph Bustos, Christopher (Devin) Wells, Stephanie (Ryan) Woolf, and Luis (Lauren) Bielich; and her great-grandchildren, Kenneth (Kenny), Stephen, and Leo Bielich, and Ezequiel (Zeke) Wells. She is also survived by dozens of beloved nieces and nephews across three continents.
Per Ana’s request, there will be no public visitation.
A Celebration of Life will be held at Mount Vernon Canyon Club in Golden, Colorado, on Sunday, April 12 at 12:00 PM.
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Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de Ana Morrow, de 85 años, residente de Lakewood, Colorado. Falleció en paz tras sufrir un infarto, luego de una breve hospitalización por neumonía.
Ana nació en Lima, Perú, como Ana Clorinda Ríos Rivas, hija de Dr. Rodolfo Ríos Padilla y Carmela Rivas Castillo .
Mujer resiliente y decidida, Ana construyó una vida marcada por la fortaleza, la generosidad y una profunda devoción por su familia. Viuda en dos ocasiones, enfrentó los desafíos de la vida con valentía y entereza, poniendo siempre en primer lugar a sus seres queridos. Fue una persona generosa con quienes la rodeaban en momentos de necesidad y una madre profundamente amorosa y protectora con su familia y amigos, tanto cercanos como lejanos.
En Lima, Ana trabajó como asistente ejecutiva en la industria periodística, siendo madre divorciada de dos hijas en una época en la que el divorcio conllevaba un fuerte estigma y exigía gran fortaleza interior. Fue allí donde conoció al primer amor de su vida, Stephen Dwight Morrow. Juntos dieron la bienvenida a un tercer hijo y, en 1981, se trasladaron en familia a Lakewood, Colorado, para iniciar una nueva etapa. Tras el repentino fallecimiento de Stephen siete años después, Ana demostró una vez más su fortaleza e independencia: asumió la dirección del negocio inmobiliario de su esposo, lo liquidó y realizó inversiones en propiedades propias para sacar adelante a su familia.
Más adelante conoció al segundo amor de su vida, John Rollins Henry, con quien compartió muchos años de compañerismo y vida en común hasta su fallecimiento en septiembre de 2022.
A lo largo de más de 46 años en Lakewood, Ana se convirtió en una figura activa y querida dentro de la comunidad peruana y latinoamericana. Se desempeñó durante muchos años como presidenta del Club Perú de Denver y tuvo un papel clave en la gestión y establecimiento del Consulado Peruano en Denver, que abrió sus puertas en 2001. Su amor por la cultura, la comunidad y la conexión humana dejó una huella imborrable. Ana fue también miembro de la Hermandad del Señor de los Milagros, una asociación dedicada a mantener y difundir la devoción a una de las tradiciones más representativas del Perú. Asimismo, formó parte de Mi Casa Perú Colorado, organización sin fines de lucro que promueve la cultura peruana y apoya a la comunidad inmigrante.
A Ana le sobreviven sus tres hijos: Ana Payne (Chris), de Cape Coral, Florida; Carla Bielich (Osvaldo), de Littleton, Colorado; y Stephen Morrow (Jennifer), de Pittsburgh, Pensilvania. También le sobrevive su hermana, Olga Ríos Rivas de Corcuera, de Lima, Perú.
Deja un legado de amor a través de sus nietos: Perry y Everett Morrow; Ana María y Joseph Bustos; Christopher (Devin) Wells; Stephanie (Ryan) Woolf; y Luis (Lauren) Bielich; y de sus bisnietos: Kenneth (Kenny), Stephen y Leo Bielich, y Ezequiel (Zeke) Wells. Asimismo, le sobreviven numerosos sobrinos y sobrinas queridos, distribuidos en tres continentes.
En cumplimiento de su voluntad, no se realizará velatorio público.
Se celebrará una conmemoración de su vida en el Mount Vernon Canyon Club, en Golden, Colorado, el domingo 12 de abril a las 12:00 p. m.
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v.1.18.0