

Nuestra princesa Elizabeth, no hay palabras para explicarle al mundo cuanto te amamos. Estuviste con nosotros por solo 6 meses, pero nos cambiaste nuestra vida para siempre. Tuvimos el privilegio de disfrutar tu sonrisa hermosa, tus ojos de dulce canela, tus cachetitos rositas, tu chula risa contagiosa. Eres nuestra angelita en el cielo. Sabemos que estas en las manos de Cristo para siempre, nuestra muñequita, y que nos cuidarás desde el cielo, hasta que nos vuélvanos ah ver para estar juntos en el paraíso toda la eternidad. No es un adiós, es un hasta luego. Te adoramos y te amamos para siempre nuestra niña.
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v.1.18.0