El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes pastos el me hace reposar adonde brota agua fresca me conduce. Fortalece mi alma, por el camino del bueno me dirige por amor de su nombre. Aunque pase por quebradas muy oscuras no temo ningún mal, porque tú estás conmigo, tu bastón y tu vara me protegen. Me sirves a la mesa frente a mis adversarios, con aceites tú perfumas mi cabeza y rellenas mi copa. Me acompaña tu bondad y tu favor mientras dura mi vida, mi mansión será la casa del Señor por largo, largo tiempo.
Salmo 23
Jehová es mi pastor; nada me faltara. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreara. Confortara mi alma; Me guiara por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa esta rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Y en la casa de Jehová morare por largos días.