

Corría el otoño de 1923 en el tranquilo poblado de San Luis, Municipio de Pinar del Rio, Cuba cuando la pareja formada por Joaquin Daspet Valdés y Maria Pradere Pimienta tuvieron su primera hija en la tarde del 2 de Noviembre.
Llegó y fué recibida con toda la expectación que la venida de una criatura produce en los padres, se cuenta que aún antes de nacer cantó en el vientre de su madre, por lo cual su abuelo el francés Isidoro Daspet dijo a la joven pareja que iban a tener una criatura con algún don excepcional.
La Infancia de Estela Daspet Pradere fué ordinaria, transcurrió como la de todos los niños alternando su infancia entre su casa y la de los abuelos maternos en Mendoza, pequeño barrio de Guane en el occidente pinareño. Este período marcó su vida con muchas historias de lugareños que nos contaba en nuestra infancia, pero tambien la añoranza del hogar materno el cual anhelaba dejaron su huella. Asistió a la escuela pública de San Luis donde tuvo el privilegio de ser alumna de la ilustre maestra Sarah Cordoneda Garcia y después cuando adolescente vivió en Ciudad de La Habana con sus tias maternas Providencia e Irene. Estudió en Columbia gracias a la estirpe militar de sus tios y primos y se hizo radiotelegrafista, profesión que nunca ejerció. Su verdadera passion era la pintura y la escultura pero nunca fué a la escuela de San Alejandro donde hubiera querido estudiar. Ya de mujer regresó a su San Luis donde permaneció casi toda su vida.
Nos contaba ella que una tarde mientras dormía una siesta en la playita de Punta de Cartas soñó que una voz a su lado le preguntó si quería conocer al hombre con quien se casaría y le dijo: Mira! Ante sus ojos apareció la vision de un hombre arrodillando pintando una pared, según movía la brocha se iba descubriendo el rostro del pintor. Aseguraba que le intrigó la vision y guardó la imagen al igual que guardó otros sueños que habia tenido respecto a revelaciones de que Dios le habia elegido para seguir el camino de Cristo.
En el año 1954 llegó al pueblo de San Luis un joven predicador llamado José Nochea, era un misionero Bautista que visito el hogar de la familia Daspet y ella aceptó la invitación de ir a escucharle a predicar. Su vida cambió, aceptó el mensaje del evangelio de Jesucristo y ayudó a Rigoberto Gómez Díaz a conocer el evangelio y cambiar radicalmente su vida. Este Rigoberto era el rostro del pintor que habia visto en sueños en la playa años antes de conocerle. Dios tenia un plan para ellos. Se bautizaron en la Iglesia Bautista de San Luis y se casaron el 7 de Noviembre de 1955 ante Dios y lo Civil.
De este matrimonio nacieron tres hijos, Rigoberto, Joaquin y Estela, niños que el matrimonio crió a la medida de sus posiblidades, con gran esmero, dedicación y la sabiduría que Dios les dió.
Como madre le recordamos enérgica y voluntariosa, con firmeza de carácter y convicciones, como una gran dulcera que ponía un punto único a los dulces que con gusto hacía, que le gustaba contar historias y leer los libros que tomábamos en préstamo de la biblioteca y con especial pasión por el evangelio de Cristo que atesoraba y defendía vehementemente. Fué una esposa fiel, que cuidó con esmero de su esposo hasta el dia que murió.
El dia 15 de Marzo de 2017 a las 3:00 pm falleció en el Pueblo de New Port Richey, Florida tras una enfermedad degenerativa que poco a poco opacó su mente, debilitó su cuerpo y apagó su espíritu. Le suceden en vida tres hijos, siete nietos y una biznieta. Todos nosotros llevamos su impronta.
Era su deseo que sus restos descansaran cerca de los de su esposo Rigoberto pero la distancia a nuestra Cuba no lo permite. Damos gracias a Dios por su larga vida y los valores que nos inculcó.
La familia agradece a los que le cuidaron y a aquellos que han querido dar el último adios a Estela y rendir póstumo tributo. Agradecemos las frases de condolencia y apoyo.
Recordamos la palabras del texto bíblico "Se fiel hasta la muerte y Yo te daré la corona de la vida", esta era su esperanza y es la fé que nos alienta a los que hemos creido en Cristo. Esperamos un dia reunirnos en la eternidad y gozar de la paz de Dios.
Partager l'avis de décèsPARTAGER
v.1.18.0