

Casimiro fue un hombre humilde, sencillo y de gran corazón. Amante de la naturaleza, disfrutaba sembrar y pasar tiempo al aire libre. Tenía un cariño especial por el mar y encontraba paz al escuchar la palabra de Dios, la cual llevaba en su corazón con fe firme, habiendo aceptado a Cristo como su salvador y con plena certeza de quién es su creador.
Será recordado por su calidez, su saludo siempre fuerte y lleno de cariño, y por su amor incondicional reflejo del amor de Cristo. Disfrutaba de las cosas simples de la vida, cómo usar sus gorras favoritas y saborear su cafecito por las mañanas y las tardes.
Casimiro deja un legado de amor y fe en su querida familia: su hija Celia Cantú; su yerno Joe Cantú; sus nietos Kevin, Dylan, Timothy, Aaron Cantú, Alysa Cantú, Sebastian Ramírez, Isamar Ramírez, Jaime Reyna y Julissa Reyna.
Su ejemplo de vida permanecerá vivo en los corazones de quienes lo conocieron y amaron. Que descanse en paz, sabiendo que su vida fue testimonio de humildad, fe y amor.
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." — Filipenses 4:13
Partager l'avis de décèsPARTAGER
v.1.18.0