Federico nació en Tabasco, Zacatecas, México, y dedicó su vida a su familia, al trabajo y a disfrutar de las pequeñas cosas que le brindaban alegría. Fue un esposo amoroso por más de 30 años junto a su querida esposa Rosa Ruvalcaba, con quien formó una hermosa familia. Le sobreviven sus hijos: Mario Ruvalcaba, Gloria Ruvalcaba, Federico Ruvalcaba Jr., Eduardo Ruvalcaba, Rocío Ruvalcaba y Sofía Ruvalcaba. También deja un legado de amor a través de sus 11 nietos y un bisnieto, quienes lo recordarán siempre con cariño.
Federico encontraba paz en su patio, donde cuidaba sus árboles frutales de limones, nopales, naranjas, higos y papayas. Le gustaba tomar fotos para capturar los momentos sencillos y auténticos de la vida. Amaba comer pescado frito, ver películas mexicanas clásicas, y escuchar música ranchera, que llenaban su hogar de tradición y alegría.
Era un hombre habilidoso, capaz de arreglar cualquier cosa que se le presentara, siempre dispuesto a ayudar. Su dedicación a la familia era evidente en cada acto de su día a día. Aficionado de corazón, apoyaba con entusiasmo a los White Sox y a las Chivas del Guadalajara.
Federico será recordado por su calidez, su espíritu trabajador y su amor incondicional. Su ausencia deja un vacío inmenso, pero su memoria vivirá para siempre en los corazones de quienes lo amaron.
Una visitación para Federico se llevará a cabo el jueves, junio 12, 2025 de 8:00 p.m. a 12:00 a.m. en Huiscolco, Zacatecas.