

Con profundo respeto y amor se honra la vida de Hilda, una mujer entrañablemente querida y siempre apreciada por quienes tuvieron el privilegio de conocerla. Hilda tuvo una presencia dedicada, capaz de brindar consuelo con compasión y de acompañar a los demás con calidez y entrega. Fue una excelente esposa, madre, y una abuela consentidora. Desde muy joven demostró un gran sentido de responsabilidad y amor familiar al cuidar de sus padres. Su mayor orgullo y alegría siempre fueron su familia, especialmente sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, quienes conservarán para siempre su recuerdo, enseñanzas y cariño.
Ella disfrutaba de cocinar para su familia, en especial sus reconocidos tamales y gorditas de maíz, preparados siempre con amor. Su fe católica ocupó un lugar importante en su vida, al igual que el tiempo compartido con sus amigas y seres queridos.
Hilda encontraba alegría en las cosas sencillas y significativas. Le gustaba jugar lotería y maquinitas, salir a pasear y viajar, especialmente viajes de cruceros. Tambien, disfrutaba ir de compras y tenía un gran gusto por la moda.
Sus lindos ojos y calida sonrisa vivira por siempre en los corazones de su familia y amistades.
Le procedia en muerte su amado esposo, Carlos Quintanilla; sus padres y demas familiares.
Le sobreviven con profundo dolor sus hijos: Eva Alicia, Carlos Jaime, Esmeralda Aleyda, Adrián Javier, José Guadalupe, Jesús Oscar, Lupina y Dalia Quintanilla Cantú; además de numerosos nietos, bisnietos, tataranietos y demás familiares.
La visitación se llevará a cabo el 20 de mayo de 2026, de 5:00 p.m. a 11:00 p.m., en la Funeraria Del Angel Palm Valley.
Con un rosario a las 7:00 p.m. y una platica a las 8 pm, en Funeraria Del Angel Palm Valley.
El sepelio continuara el jueves, 21 de mayo del 2026, en Gral. Bravo, Nuevo Leon.
Los servicios funerales estan bajo la direccion de Funeraria del Angel Palm Valley en Pharr.
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v.1.18.0