

Ignacio Alvarez Azpeitia nació el 9 de agosto de 1928, recibido por sus padres, Lorenzo Alvarez y Maria del Refugio Azpeitia, en el pequeño pueblo de Granite Point, Nevada, en los Estado Unidos. Lorenzo, su papá, estaba trabajando construyendo los carriles para el ferrocarril. Su madre se lo llevó pronto a Jalisco al pueblo de Santa Maria, donde residieron hasta mudarse a Guadalajara. Ignacio fue el segundo hijo de Lorenzo y Refugio, antes de él, estaba Samuel, y depués vinieron Celia y Consuelo, hijas, luego llegaron Refugio y Enrique, hijos.
En Guadalajara, Ignacio trabajó a temprana edad en una fábrica de costura donde conoció a su futura esposa, Angelina Robles. Una vez casados, Ignacio viajó a los Estados Unidos, siendo ciudadano estadounidense, en busca de trabajo para mantener a su nueva familia, para entonces ya tenia cuatro hijos, Carlos, Ernestina Ignacio y David. Primero se fué a Chicago, porque allí tenía familia. Se quedaron en Chicago dos años. De Chicago, Ignacio se fué a Los Angeles buscando mejores oportunidades. Angelina se regresó a Guadalajara, eperando la llamada de Ignacio para reunirse con él. Pronto lo hizo en Los Angeles.
En Los Angeles, Ignacio trabajó por 27 años en una fábrica donde se construían juegos de mesas y sillas, dinettes, para cocinas. LLegó a puesto de supervisor.
A Ignacio le gustaban, sobre todo, los arboles de fruta. Siempre soñó con tener una granja. En Montebello lo logró en un pedacito de tierra: tenia tres clases de guayabas, duraznos, arrallanes, naranjas, limones. Plantaba chiles, tomates, clabazas; tenia nopales. Era felíz sentado en su jardín, regando, mirando a los colibrís jugando entre los flores y el agua de la regadera, comiendo la fruta de sus arboles--no podía vivir sin fruta. Le gustaba la música clásica, hacer rompecabezas, sudoku. No le gustaba la bulla, el ruido, pero si le encantaba jugar cartas, jugar con sus nietos. Y sus nietos adoraban a su "Buelo".
Ignacio está ahora con Angelina, su esposa, juntos otra vez, los dos arbolitos, para nunca separarse jamas. Nos ha dejado a sus hijos, Carlos y Elsa (esposa), Ernestina, Ignacio y Chayito (esposa), David, Judy y Louis, (esposo), Joel y Lety (esposa); nos ha dejado a sus nietos, Karla, Marcos, David Christopher, Ilan, Beni, Milo, y a sus bisnietos, Merrysa, Christopher, y Dominic en compañía de sus hermanos, Cuco y Enrique, y muchos primos, sobrinos y todos los que lo querían rezando por su paz, recordándolo con amor. Que en paz descanse.
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v.1.18.0