

Our beloved Rafael Fernando Salas Jalón, that was born on February 3, 1933 in Guayaquil, Ecuador, started his rest in death on the 26th of June 2021. He is survived by his brothers Roberto Salas Jalón and Carlos Salas Jalón, son Fernando René Salas Rivera, daughters Lorena Elizabeth Salas Rivera, Caterina D. Nápoles, and Ingred M. Bird, grandchildren Fernanda Martinez Salas, and Rafael Martinez Salas, and son-in-laws Fernando Martinez Viteri, Pietro Franchesco Nápoles, and Adam David Bird.
We have lost a father, a brother, a father-in-law, a grandfather, and for many of you, a loyal friend. How do you sum up 88 years of somebody’s life? For those who knew Rafael, it wasn’t too hard to see the principles that guided him.
First off, he was a family man. We were only able to talk with two of his daughters, but the narrative was the same, Rafael was very protective when it came to them. Something that also points to the aforementioned, was how close he was to his in-laws: the Calles, Cobos, Alarcon, Aguirre, and the rest. From the time he married his now deceased wife Julia Aguirre Salas, until he fell asleep in death, he always lived near his wife’s family. This same family has told us, that he was like an older brother to them, that in fact, they loved a lot.
Something that also characterized Rafael, was his good work ethic. He was a hard worker, like many have told us, which in fact many who knew him, were able to witness. He worked for years at Adum Warehouses (a textile company in Guayaquil, EC), where he was able to work as a supervisor. When he came to the United States, Rafael started working at Nathan’s Conney Island, which by the way, was where he met his wife Julia, with which he was married to for 35 years. In other words, he always took seriously his responsibility to provide for his family until he retired at his last job at the Martin County School Board.
We will sorely miss our Rafael, our “Rafa”, our “Salita”, our “papi”. For those who barely knew him, perhaps he seemed like he was rough around the edges, but for those who really knew him, we knew that he had a big heart and was a loyal friend. We know that Rafael is finally resting, but lives on in our memories, but most importantly, in God’s memory! (1 John 5:28,29)
Nuestro querido Rafael Fernando Salas Jalón que nació el 3 de febrero del año 1933 en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, empezó su descanso en la muerte el 26 de junio del año 2021. Le sobreviven sus hermanos Roberto Salas Jalón y Carlos Salas Jalón, su hijo Fernando René Salas Rivera, sus hijas Lorena Elizabeth Salas Rivera, Caterina D. Nápoles, Ingred M. Bird, nietos Fernanda Martinez Salas, y Rafael Martinez Salas, y sus hijos político Fernando Martinez Viteri, Pietro Franchesco Nápoles, y Adam David Bird.
Hemos perdido un padre, un hermano, un suegro, un abuelo, y para mucho de ustedes, un fiel amigo. ¿Cómo resumimos 88 años de la vida de alguien? Para los que conocían a Rafael, no era muy difícil, darse cuenta de los principios que los guiaba.
Primeramente, era un hombre de familia. Solamente pudimos hablar con dos de sus hijas, pero la historia suele ser igual, Rafael era muy protectivo, cuando se trataba de ellas. Algo que también da constancia de lo antedicho es la cercanía que él tenía con su familia política, a saber los Calles, los Alvarados, los Cobos, los Alarcon, Aguirre, y demás. Desde que se unió a su ya difunta esposa Julia Aguirre Salas, hasta que se durmió en la muerte, Rafael siempre vivió cerca de la familia de su esposa. Esta familia, nos contaron que él era como un hermano mayor para ellos, que querían mucho, por cierto.
Algo que también caracterizó a Rafael, era su ética de trabajo. Era muy trabajador, como muchos nos han dicho, y de hecho mucho de sus conocidos, pudieron presenciar. Trabajó por años en los Almacenes Adum, fábrica de telas en Guayaquil, donde alcanzó ser supervisor. Al llegar a los Estados Unidos, Rafael empezó a trabajar en el Nathan’s Conney Island, donde de hecho, conoció a su futura esposa Julia, con la cual estuvo casado 35 años. En fin, siempre tomó el proveer para su familia como un asunto de primordial importancia, hasta que se retiró de su último trabajo para la Junta Escolar del Condado de Martin.
Echaremos de menos a nuestro Rafael, a nuestro Rafa, a nuestro Salita, a nuestro papi. Para los que los conocían por encima, quizás pareciera una persona seria, pero para los que realmente lo conocían, tenia un gran corazón y era un fiel amigo. Sabemos que ahora Rafael por fin descansa, pero vive aún en nuestras memorias, pero mas importante aun, en la memoria de Dios! (1 Juan 5:28,29)
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v.1.18.0