La precedieron sus padres Ramiro Cano y Amanda Ramírez de Cano, al igual que su hermano Manuel Cano. Ella fue una persona muy noble como hija y hermana, y una extraordinaria madre. Irasema, como pidió que la llamaran desde niña, dedicó toda su vida a su familia y en particular a sus adorados hijos, Ramiro, Héctor, Klarissa, Aliya y Daniel. Irasema será muy extrañada tanto por sus hijos como por sus hermanos, Edith, Adriana, Nelly, Ramiro y Abiel Cano Ramírez. Ella fue una persona de una fé inquebrantable y compartía su inigualable luz, amor, alegría y afectuosos abrazos con todos. Dejará una marca imborrable en el corazón de todos aquellos que la conocieron.