

José Martín Delcid, o como él prefería que lo llamaran, “Don Martín, por favor”, nació en Jucuarán, El Salvador a sus padres Virginia Romero y José Angel Delcid en el 1 de julio del 1946. Era el mayor de todos sus hermanos: Leandro, Gilberto, Marta, Adan, Reyna y Ramón.
Inmigró a los Estados Unidos para encontrar nuevas oportunidades de superación. Al llegar a Houston, Texas, eventualmente empezó una linda unión con su esposa Martha E. Delcid, que había conocido anteriormente en San Miguel. Al estar lejos de su tierra natal, les brindó la fortuna de realmente conocerce y embarcar una travesía juntos. La unión permitió que floreciera una hermosa familia la cual incluye a Nelson Guevara, Mauricio Delcid, Marvin Alexis Mendoza, Roxana Marisol Martinez, Carolina Tristan, Rosa M. Delcid, Jose M. Delcid Jr. y Henry Delcid.
Para cada uno de sus hijos, el tenía un apodo especial, algunos dulces y otros peculiares. Nelson era su Nisón, Mauricio era su Huicho, Roxana era la “pretty”, Alexis su chaparro, Carolina su amor, yo su corazón, Junior su chepón y Henry su hombronazo perro. Nuestro padre quería a cada uno de nosotros y estaba orgulloso de todos.
También disfrutaba ser abuelo de sus cuatro nietos: Marisol Martinez, David Martinez, Michelle Guevara y Catherine Tristan. Sus ojos brillaban de amor al compartir tiempo con ellos. Al escuchar que sería abuelo nuevamente, anhelaba de muy pronto conocer a su nuevo nieto: Aaron Martín Delcid.
A Martín le encantaba trabajar con sus manos. Se ingenuaba maneras de como ser plomero, pintor, carpintero, mecánico, arquitecto, ingeniero o comerciante. No había nada que no intentaba una manera de como hacerlo. Aveces tenía exito con sus arreglos del hogar y otras veces sus arreglos quedaron “muy chambones” y tenia que intentar nuevamente.
Gozaba de trabajar, de estar alrededor de otros, de ayudar como podía y de poner una sonrisa en la cara de los demás. En todos los trabajos que el tuvo, siempre fue respetado y querido por todos sus colegas. Sus compañeros de trabajo lo admiraban por su ética, disciplina y profesionalismo, pero lo admiraban más por su carisma y gran sentido del humor.
Nuestra familia admiró la fuerza de voluntad que tuvo para hacer cambios positivos, no solamente para el beneficio de él, pero para las personas más importantes en su vida. Cambió ciertos rasgos y nos dió conocer una persona amable, cariñosa, alegre, bromista y llena de vida. Uno siempre podía contar en escucharlo cantar diferentes cumbias y bailar simultaneamente. Segun mi mamá, él era un gran bailarín en sus tiempos jovenes. Posiblemente, aquí fue cuando cupido los flechó.
El año pasado, se había jubilado después de trabajar varios años. Pasó sus últimos meses disfrutando paseos con mi mamá, haciendo el mandado o visitando sus lugares favoritos y pasando tiempo en familia.
Desafortunadamente, en la noche del 2 de febrero, Dios lo llamó para que regresara a Él, junto a su mamá Virginia, su papá José Angel y su hermano Leandro. Siempre estará en nuestros corazones y recordaremos los buenos tiempos que pasamos juntos.
Nuestro querido Jose Martin Delcid, es sobrevivido por su: esposa Martha E. Delcid, sus ocho hijos: Nelson Guevara, Mauricio Delcid, Marvin Mendoza, Roxana Martinez, Carolina Delcid, Rosa M. Delcid, Jose M. Delcid Jr. y Henry Delcid; sus cuatro nietos y uno por venir: Marisol Martinez, David Martinez, Michelle Guevara, Catherine Tristan y Aaron Martin Delcid; sus hermanos: Gilberto, Marta, Adan, Reyna y Ramon; sus mascotas: Randy, Rhys y Robin porque como él nos bromeaba, el amigo era el perro y el gato.
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v.1.18.0