Con profundo amor y tristeza, la familia Fisher anuncia la partida de Boris Salomón Fisher Bardales, quien nació en La Ceiba, Honduras, el 13 de Diciembre de 1956, y falleció el 2 de Septiembre de 2026, a las 11:11 p.m., a los 69 años, después de una corta pero valiente lucha contra el cáncer de páncreas, enfrentada con la misma fortaleza con la que vivió cada día de su vida.
Boris fue Doctor en Química y Farmacia, profesión que ejerció con dedicación, orgullo y un sentido profundo de servicio. Pasó la mayor parte de su vida trabajando en sus farmacias, donde encontró no solo su vocación, sino también una forma de ayudar con empatía y compromiso a los demás. En Mayo de 2019, Boris decidió retirarse y mudarse a los Estados Unidos para vivir cerca de quienes más amaba: su familia.
Además de su profesión, Boris tenía una pasión que iluminaba cada reunión familiar: la música. Con su guitarra en mano, llenaba la casa de melodías que se volvían parte de la memoria de todos. Su estilo flamenco, su alegría al tocar y la manera en que hacía sonreír a quienes lo escuchaban convirtieron cada encuentro en un momento especial. Su música era su forma de abrazar a su familia y al mundo entero.
Boris falleció rodeado de sus seres queridos, en un ambiente lleno de cariño, gratitud y paz. Su partida deja un vacío inmenso en el corazón de su esposa Alina Fisher; sus hijos Moshe, Daniel y Alina; y sus nietos Jonathan, Jacob, Benjamin y James, quienes fueron su mayor orgullo y alegría. También lo lloran su madre Yuyi, sus hermanos David y Yael, su sobrina Rebecca, y su inseparable gatita Skitty, que lo acompañó fielmente.
Boris será recordado por su nobleza, su sentido del humor, su fortaleza y la manera en que siempre puso a su familia en el centro de su vida. Su legado permanece en cada uno de ellos: en los valores que enseñó, en el amor que dio sin medida y en la memoria de un hombre que vivió con propósito, dedicación y un corazón inmenso.
Su guitarra queda en silencio, pero su música quedó grabada en el corazón de todos los que lo amaron.
La familia lo recordará siempre con gratitud, ternura y un cariño que trasciende el tiempo.