Alfonso será recordado como un hermano devoto, un tío cariñoso y un amigo leal. Sentía un profundo amor por la música norteña, que le brindaba alegría y era un reflejo de sus raíces y su cultura.
Su vida estuvo marcada por una fortaleza serena, bondad y las valiosas relaciones que compartió con quienes lo rodeaban. Deja un legado de recuerdos entrañables en el corazón de todos los que lo conocieron y lo amaron.