Nacida en Tepetitlán, Jalisco, Octubre 15, 1942, hija de Petronila Mercado y Vicente Hernández.
Vivió en Guadalajara hasta los 20 años y se vino a los Estados Unidos y conoció a su esposo Juan Rodríguez, con el cual compartió 55 años de matrimonio, amor y compañerismo. Juntos construyeron una familia que es reflejo de su legado de unidad y cariño.
Madre devota de Francisco, Susana, Gilberto, Ana Luisa, Ramón, Juan Jr. y Gerardo.
Teresa fue también una orgullosa abuela de 23 nietos y 37 bisnietos que fueron su alegría constante y quienes recordarán por siempre sus abrazos cálidos, sus historias llenas de sabiduría y el ejemplo de una vida bien vivida.
Teresa fue precedida en la muerte por sus amados hijos Ramón y Juan Jr., a quienes ahora se reúne en la eternidad, en un abrazo que trasciende el tiempo y el dolor de la despedida.
Trabajo varias décadas en la compañía Sunkist de Fillmore, California y junto a su esposo,
trabajaron para construir el sueño Americano de tener su propia casa y seguir adelante con su familia.
Su memoria vivirá en cada platillo cocinado con amor, en cada posada Navideña, en cada reunión familiar, y en cada risa compartida bajo el mismo techo. Nos deja un legado imborrable de amor, resiliencia y unidad.
Mamá, te vamos a extrañar inmensamente. Tu sonrisa y tus conversaciones llenas de picardía harán mucha falta en nuestras reuniones familiares.
Tu amor y tu entrega por cada uno de nosotros permanecerán por siempre en nuestros corazones.
La familia agradece a todos quienes han acompañado con oraciones, mensajes y recuerdos en estos momentos de duelo.
Descansa en paz, Teresa.