

August 5, 1961 – June 15, 2026
With heavy hearts and deep love, we announce the passing of Miguel Angel Raya, affectionately known as La Mafia, “Jelo,” and El Primo, who was born on August 5, 1961, in Guanajuato, Mexico.
Miguel was a devoted husband, loving father, proud grandfather, brother, friend, and a man whose generosity touched many lives. He shared 45 beautiful years with the love of his life, Ninfa Orta Raya. Their journey together began in 1981, and they were united in marriage in 1985. Through every season of life, Miguel reminded his wife often and sincerely: “I love you forever.”
Miguel leaves behind his beloved wife, Ninfa Orta Raya; his daughter, Olivia Raya Rangel, and son-in-law, Martin A. Rangel Jr.; and his son, Angel Raya, and daughter-in-law, Vivianna Raya.
He was a proud and loving grandfather, affectionately known as “Popo,” and is survived by his grandchildren: Miguel Anthony Rangel, Marcus Luis Rangel, and Allianna Raya, who brought endless joy and pride to his life.
Miguel was born to his parents, Leon Raya and Salud Reyes Raya, who instilled in him the values of hard work, humility, and family.
He is survived by his siblings: Manuel Raya of Matamoros, Tamaulipas, Mexico; Alfonso Raya of Holland, Texas; Teresa Raya de Solorzano of Riverside, California; Consuelo Raya de Gutierrez of Riverside, California; Noe Raya of Riverside, California; and Enrique Raya of Riverside, California.
He was preceded in death by his siblings Maria Miranda of Matamoros, Tamaulipas, Mexico; Jose Raya of Guanajuato, Mexico; and Miguel Raya of Guanajuato, Mexico.
Miguel was truly a jack-of-all-trades. Over the years he worked as a carpenter, masonry, mechanic, handyman, and skilled laborer, providing faithfully for his family. He was known as a hardworking man—a provider and workaholic whose love was shown through action and sacrifice.
Outside of work, Miguel found joy in simple pleasures. He loved gardening, being outdoors regardless of the weather, relaxing on the porch, listening to Tejano and traditional Mexican music, and spending time with his beloved cat, Big Eyes. He enjoyed sharing a cold Bud Light, wearing his favorite low rider hat, and creating memories with those around him.
Miguel never met a stranger. To him, everyone was “primo.” It was a fitting reflection of one of the names many knew him by—El Primo. He welcomed people with kindness, offered help without hesitation, and lived humbly. He cared deeply for others, often feeding the homeless and helping people find shelter and support whenever he could.
Family was at the center of Miguel’s life. He believed in staying connected, keeping traditions alive, and showing up for the people he loved. His presence brought comfort, laughter, and strength.
Though his absence leaves an immeasurable void, Miguel’s legacy of love, generosity, faithfulness, and family will continue through all who knew and loved him.
Forever loved. Forever remembered. Forever our Popo
Pallbearers: Rudy Reyes, Pedro Reyes, Juan Reyes, Angel Raya, Daniel Reyes, Miguel Rangel
Honorary Pallbearer: Gabriel Gomez
En Amorosa Memoria de Miguel Angel Raya
(La Mafia, “Jelo”, El Primo)
5 de agosto de 1961 – 15 de junio de 2026
Con profundo dolor y mucho amor, anunciamos el fallecimiento de Miguel Angel Raya, cariñosamente conocido como La Mafia, “Jelo” y El Primo, quien nació el 5 de agosto de 1961 en Guanajuato, México.
Miguel fue un esposo devoto, un padre amoroso, un abuelo orgulloso, hermano, amigo y un hombre cuya generosidad tocó la vida de muchas personas. Compartió 45 hermosos años con el amor de su vida, Ninfa Orta Raya. Su historia juntos comenzó en 1981 y se unieron en matrimonio en 1985. A través de cada etapa de la vida, Miguel le recordaba a su esposa con frecuencia y sinceridad: “Te amaré para siempre.”
Miguel deja atrás a su amada esposa, Ninfa Orta Raya; a su hija, Olivia Raya Rangel, y a su yerno, Martin A. Rangel Jr.; así como a su hijo, Angel Raya, y a su nuera, Vivianna Raya.
Fue un abuelo orgulloso y amoroso, conocido cariñosamente como “Popo”, y le sobreviven sus nietos: Miguel Anthony Rangel, Marcus Luis Rangel y Allianna Raya, quienes llenaron su vida de alegría y orgullo.
Miguel nació de sus padres, Leon Raya y Salud Reyes Raya, quienes le inculcaron los valores del trabajo duro, la humildad y la importancia de la familia.
Le sobreviven sus hermanos: Manuel Raya de Matamoros, Tamaulipas, México; Alfonso Raya de Holland, Texas; Teresa Raya de Solórzano de Riverside, California; Consuelo Raya de Gutiérrez de Riverside, California; Noé Raya de Riverside, California; y Enrique Raya de Riverside, California.
Le precedieron en la muerte sus hermanos María Miranda de Matamoros, Tamaulipas, México; José Raya de Guanajuato, México; y Miguel Raya de Guanajuato, México.
Miguel fue verdaderamente un hombre de muchos talentos. A lo largo de los años trabajó como carpintero, albañil, mecánico, trabajador de mantenimiento y obrero especializado, siempre esforzándose para proveer fielmente a su familia. Era conocido como un hombre trabajador, un proveedor incansable cuya manera de demostrar amor era a través de sus acciones y sacrificios.
Fuera del trabajo, Miguel encontraba alegría en los placeres sencillos de la vida. Le encantaba la jardinería, estar al aire libre sin importar el clima, relajarse en el porche, escuchar música tejana y música tradicional mexicana, y pasar tiempo con su querida gata, Big Eyes. Disfrutaba compartir una cerveza Bud Light bien fría, usar su sombrero favorito de estilo low rider y crear recuerdos junto a quienes lo rodeaban.
Miguel nunca conoció a un extraño. Para él, todos eran “primos”. Era un reflejo perfecto de uno de los nombres por los que muchos lo conocían: El Primo. Recibía a las personas con amabilidad, ofrecía ayuda sin dudarlo y vivía con humildad. Se preocupaba profundamente por los demás, alimentando con frecuencia a personas sin hogar y ayudando a quienes necesitaban refugio o apoyo siempre que le era posible.
La familia era el centro de la vida de Miguel. Creía en mantenerse unidos, conservar vivas las tradiciones y estar presente para las personas que amaba. Su presencia brindaba consuelo, alegría y fortaleza.
Aunque su ausencia deja un vacío imposible de llenar, el legado de amor, generosidad, lealtad y dedicación a la familia de Miguel continuará viviendo en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo y amarlo.
Por siempre amado.
Por siempre recordado.
Por siempre nuestro Popo.
Portadores del féretro:
Rudy Reyes, Pedro Reyes, Juan Reyes, Angel Raya, Daniel Reyes, Miguel Rangel
Portador honorario del féretro:
Gabriel Gomez
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v.1.18.0